martes, 1 de abril de 2014

7. Historia Moderna, Francia; Luis XIV: La expansión hacia las fronteras naturales.


1. Antecedentes
   
     La paz de Westfalia, así como el declive de la hegemonía hispánica -a raíz de la decaída de las dos ramas de los Austrias-, quedó sellada en el Tratado de los Pirineos, cuya relevancia reside en su acato y duración, lo cual lo convierte en el antecedente de esta nueva fase histórica. A pesar del cansancio generalizado y la necesidad de un periodo de paz, ésta no llegó en 1648. Esta fase se caracteriza por el abandono de los conflictos religiosos, los cuales cederán su testigo a los conflictos políticos, caracterizados por el absolutismo monárquico y la corriente individualista en contraposición de las pretensiones hegemónicas pasadas -el llamado espíritu de Westfalia-.

     Ante esta nueva escenografía cabrá destacar su protagonista, Luis XIV. Nacido el 5 de septiembre de 1638 en Saint Germain-en-Laye, hecho que supuso una conmoción para el pueblo francés que tras más de dos décadas sin herederos habían perdido la esperanza en la descendencia del monarca. Gesta que se visualiza en su sobrenombre, le dieudonne. Su infancia queda marcada por la muerte de su padre, Luis XIII, en 1643, antes de que el Delfín alcanzase los cinco años de edad. Por ello y para ser su regente, Ana de Austria, derogará el Consejo de Regencia -concediendo una breve ráfaga de esperanza y poder al Parlamento- que beneficiaba al joven duque de Orleans y hermano de Luis XIII -Gastón, a quien se le concedió el título de lugarteniente general- sucediéndole y eligiendo como primer ministro al cardenal italiano Giulio Mazzarini, acción que supuso la consternación de las facciones más poderosas ya que ello significaba la continuación de la política de Richelieu -Armand Jean du Plessis- entre 1643 hasta 1661, con la muerte del cardenal, además de la posesión del poder en manos de dos extranjeros.

     Por ello se mantuvo una clara preferencia por la política exterior, lo cual propició prestas sublevaciones -Cábala de los Importantes, 1643- y, consiguió lo nunca antes visto, unir en un estallido social a dos fuerzas antagónicas como lo eran la burguesía y la nobleza -Importants-, quienes en un principio se unirían para deponer al cardenal, aunque su alianza ni fue fructífera ni duradera. 

     A diferencia de su predecesor, Mazzarini era un diplomático que volcaba su inteligencia y oportunismo en la política internacional, con resultados tan sonados como el Tratado de Westfalia -1648-, por el cual se adquirieron territorios hasta la orilla del Rin -hecho que permitió a Francia adquirir importancia en asuntos imperiales- y plazas fuertes en la región de Alsacia -hecho que impedía el paso de los españoles y molestaba al Imperio-; asimismo el Tratado de los Pirineos -1659- que derivará tras la derrota española la cesión del Rosellón y de la Bélgica meridional: Artois, el sur de Flandes, Hainaut y Luxemburgo, así como las plazas fuertes de Philippeville y Marienburg. Sendos tratados finalizaron un periodo y fijaron el fin de la preponderancia de los Habsburgo -que no su desaparición de los mandos del poder-, quienes habían alcanzado su cenit sobre 1630. De este modo, Francia recogía el testigo hispánico iniciando una época dorada, aunque poco prolongada en el tiempo -únicamente el reinado de este monarca y sus dos predecesores, quienes vivirían la renta de un personaje histórico de gran calado-.

     En una nueva contraposición con su mentor, Mazzarini no buscó la humillación de España, quizás mediante la influencia de la reina Madre, corriente que el rey Sol no seguiría. Las nupcias del heredero francés con la infanta española María Teresa contenían un alto contenido estratégico que sí se observaría en las decisiones de Luis -acción por la cual los Borbones pudieron legitimar la corona española medio siglo después-.

     Aunque en apariencia sólida, las nupcias del Delfín supusieron un verdadero debacle de Estado; con el encumbramiento del Cardenal sus maneras se tornaron hacia un claro nepotismo, por el cual izaría a toda su familia en lo que algunos historiadores han visionado el nacimiento el nacimiento de una dinastía. En especial debemos destacar a Olimpia y María Mancini, por las cuales Luis tuvo una clara preferencia que podría haber costado el Tratado de los Pirineos si no hubiera sido por la actuación de la reina Madre y de, en este caso, un reticente ministro, quienes las alejarían del monarca casándolas con altos cargos de la corte.

     El gobierno del Cardenal y la Regente se caracterizó por una alta presión fiscal con el fin de reducir el déficit; se redujeron intereses -hecho que arruinó a muchos burgueses-, se vendieron cargos -con la consecuente pérdida de prestigio de la burocracia-, entre otras acciones que llevaron a un levantamiento el 13 de mayo del año 1648 denominado la Fronda; levantamiento cuyo uno de sus líderes, Condè, un príncipe de sangre francés, era la viva imagen del militarismo francés, con acciones como las llevadas a cabo desde 1639 -Rosellón-. Este periodo abarcaría cinco años que darían lugar a numerosas interpretaciones, inclusive a la consideración de ésta como antecedente frustrado de la Revolución francesa -Normand-.

     El pueblo francés al completo, sin importar rasgos o diferencias sociales -aunque sí con objetivos dispares- se alzó contra la política centralizadora del gobierno, es decir, buscaban una ruptura o control del absolutismo por medio de un árbitro -Parlamento- que cuestionaría las decisiones del monarca. Esta situación fue denominada por Lebrún como la expresión desordenada pero temible de una crisis profunda del Estado, de la sociedad y de la economía. Por ello la capital se convirtió en el epicentro del levantamiento, donde los más radicales increpan al asesinato del Cardenal y de la reina Madre entre panfletos, pasquines y tiras satíricas de ambos -mazarinadas-. Por todo ello la Regente decidió exiliarse con sus hijos, el duque de Orleans y el gran Condè a Reuils, el 6 de enero de 1669, mientras que Mazzarini marchó a Brühl, propiedad del Príncipe Elector de Colonia, donde siguió gobernando Francia.

     Por otro lado, comenzó las negociaciones con el emperador Leopoldo, cuya esposa era hermana del enfermizo Carlos II de España. Estas negociaciones finalizaron con un tratado, cuya relevancia no le permitía ser depositado en manos de ninguna de las dos partes, por ello quedó acordado que Flandes lo custodiaría hasta la muerte del monarca español. En la actualidad, el Tratado está depositado en el Louvre y por él, ambos se repartían las posesiones del Imperio hispánico, lazo que ataba al emperador en corto en próximas empresas antifrancesas.

     A pesar de la cordialidad visible entre las líneas del acuerdo -Tratado de los Pirineos-, Luis jugó una doble baza apoyando a los rebeldes portugueses, liderados por Juan, duque de Braganza. Éstos, aún débiles, conseguirían desgajarse de un Estado en 1640 y con el Tratado de Lisboa se reconocía su autonomía hasta el 13 de febrero de 1668, dando fin a la guerra hispano-portuguesa.

     La ofensiva nace de una acción sin base de ataque y muy ligada a la proyección de defensas naturales; Luis XIV negoció con Carlos II de Inglaterra sobre la compra del antiguo puerto flamenco de Dunkerque y el de Mardick por cinco millones de libras. El monarca inglés endeudado y sin ningún ánimo de convocar su Parlamento o participar en los conflictos internacionales, aceptó. La venta se cerró en el año 1662 y por ella Luis conseguía un puerto operativo para iniciar su ofensiva contra los Países Bajos españoles. Asimismo negoció la sucesión con el condado de Lorena y en ese mismo año, Luis cerró una alianza defensiva con las Provincias Unidas, un paso más para cercar los Países Bajos españoles.

     Pero en el contexto europeo se vivía la preparación de otra batalla; con la destitución de Cromwell, los ingleses esperaban recuperar algo de ese emporio comercial que ahora lideraba Holanda. En 1664 empezaron los ataques y un año después era un hecho, había comenzado la Guerra. En 1666 se sucedió la batalla de los cuatro días que supuso un total desastre para la flota inglesa, que para mayor bochorno perdieron el Royal Charles un año más tarde, mayor barco de su flota y el mismo que había traído a Carlos a Inglaterra para ser coronado. Este hecho fue denominado por Pepys como el acontecimiento más triste que jamás sufrió el pueblo inglés, y una injuria que nunca podrían olvidar. Ante ello la situación Luis XIV se vio en una encrucijada, en 1662 había firmado una alianza con los holandeses por lo que le debía proporcionar un contingente de doce mil hombres para cualquier ofensiva contra la República. Hecho que hizo sin ningún entusiasmo ni con ánimo de decantar la batalla hacia sus aliados. Finalmente los dos contendientes cerraron la paz con el Tratado de Breda, conservando las conquistas de cada Estado, lo que hizo que Holanda cediese caballerosamente tierras en la América septentrional para equiparar la contienda.

     En nuestros días la crónica del enfrentamiento anterior ha quedado ensombrecida por el comienzo de la invasión a los países bajos españoles -también conocida como la primera guerra de devolución o la primera guerra de saqueo, a expensas de las fuentes que consultemos- en mayo de 1667, inaugurando así Luis su nuevo sobrenombre -el grande o el conquistador-.

     Al mando de las tropas francesas, Turena conquistó en pocos meses los mayores núcleos de población como Lille -y otras que ofrecieron menor resistencia como Charleroi, Douai, Ath, Tournai, Furmes, Armentières y Countrai-. Finalmente, tras catorce meses de campaña el Franco-condado era suyo. Ante tal demostración de fuerza bélica, el resto de naciones europeas comenzaron a temer por el equilibrio de poder, hecho que quedó sazonado con las mordaces palabras que llevaba exponiendo por todo el continente el barón Von Lisola -"No os dejéis reducir a la esclavitud. Todos en pie en este combate por la libertad, pues más vale morir libres que vivir como esclavos"- por años dieron lugar a un despertar iniciado por Holanda y fraguando ya en 1668 con la Triple Alianza, conformada por Inglaterra, Holanda y Suecia.

3. Inicio de la oposición

     Con el fin de frenar las ambiciones expansionistas de Francia t que ésta firmará con España una paz razonable, nace la Triple Alianza de la Haya, fraguada en las palabras del barón Lisola pero no siguiendo con su corriente que arengaba a los Estados europeos a poner a su emperador frente a la coalición antifrancesa, emperador cuya talla había disminuido desde el momento que conspiró con su propio enemigo.

     Ante tal oposición Luis aceptó el Tratado de Aquisgrán -1668-, que aún beneficioso -recibía parte de Flandes, Furnes, Ypres, Lille, Oudernade, Ath, Binche y Charleroi a cambio del Franco-condado- era un límite a sus ambiciones, un conformismo que no duraría mucho tiempo.

     Tras la paz, Luis quiso vengarse del núcleo de su oposición, esa pequeña República de mercaderes, bastión del comercio europeo, que se había atrevido a enfrentarse a sus ambiciones pero para ello necesitaba romper su unión y qué primer objetivo más fácil que el rey de Inglaterra; Luis mandó un conjunto de embajadores junto a la hermana de Carlos II, Minette, que era esposa del duque de Orleans -hermano de Luis- además y haciéndose eco de las malas lenguas una de las muchas amantes del rey Sol. Éstos tenían como objetivo conseguir una nueva alianza en contra de Holanda, incluso se permitieron intentar traer al camino de la fe cristiana al monarca, quien no dudo aceptar, mientras que éste tratado fuera confidencial -Tratado de Dover o Tratado de Madame, 1670-. En le año 1661, Francia firmó un Tratado de neutralidad con el Emperador y, un año más tarde lo haría con Suecia, acabando con el último resquicio de unión de lo que antes se hizo llamar la Triple Alianza.

     El inicio del enfrentamiento con la República se caracterizó por la mala situación de las fronteras holandesas que se extendían a lo largo de Issel, del Rin, del Wall y del Mosa. Ello les hizo confiar en las existentes en el ducado vecino de Clèves, donde en virtud de una antiguo tratado, los holandeses podían acantonar sus tropas. Pero ello no detuvo a Luis. Pariendo de Charlerói en dirección a Holanda, las plazas fuertes del ducado cayeron en diez días por lo que los contingentes de la República abandonaron el Issel para retirarse a la región de Utrecht, donde quisieron levantar una nueva barrera defensiva que fortificó las ciudades más relevantes del país -la Haya y Ámsterdam-. Ante este hecho la burguesía y la nobleza no militar comenzó a huir con sus bienes a ciudades extranjeras como Hamburgo y Amberes, lo que produjo que el resto de la ciudaddanía se volviese en su contra, asaltando sus caravanas. Ante tal situación, cuando el príncipe Guillermo volvió a establecer la línea defensiva en Issel, los ciudadanos de Utrecht cerraron sus puertas y capitularon ante el ejército francés, creyendo que sería cuestión de tiempo su caída, sin embargo la rendición de Utrecht sería la última conquista de Luis en los Países Bajos. Siguiendo la estrategia del general Louvois, Luis comenzó una campaña para adueñarse de las plazas fuertes rebeldes que quedaban en las provincias de Overyssel y Groninga; si hubiera atacado directamente la capital de la República la suerte habría sido otra, pero este respiro supuso el pase a la ofensiva holandesa, quienes rompieron los diques o pólders para inundar zonas concretas, estrategia ya empleada en 1574.

     Con ello comenzaría un periodo de negociaciones, donde Luis impondría diferentes cláusulas que no tanto el gobierno como el pueblo, no aceptarían, sublevándose liderados por los Orange. Mientras este pueblo quería culpables de la catástrofe, ello produjo que las culpas se centraran ante un sólo personaje, Cornelis de Witt, que aún bajo tortura no cesó en proclamar su inocencia, lo que obligó a los tribunales a desterrarlo sin justificación en 1672.

     El avance de las tropas del rey Sol era cada vez mayor y a su paso comenzaron a dejar cierta propaganda manifestándose como amigo del pueblo holandés, hecho que contraria a sus intenciones marcaría sus relaciones negativamente durante generaciones. Ante ello en 1672 Federico Guillermo, el Gran Elector de Bradenburgo, concertó un tratado con las Provincias Unidas con la promesa de socorrer a los holandeses, pero Turena comenzará a invadir sus posesiones con lo que conseguiría su retracción con el fin de recuperarlas además de un importante apoyo financiero.

     A pesar del abandono del Elector, el Emperador sorprendió a todos siguiendo con la campaña y aliándose en 1673 con España, las Provinccias Unidas y Lorena. Alianza cuya finalidad era restablecer las fronteras existentes en 1659. A Holanda le interesaba enfrentar a España con sus vecinos para que Luis XIV se viera desbordados de frentes. Y así lo consiguió ya en noviembre de 1673, los franceses liberaron a la República de su invasión, quedando su flota libre para atacar a los aliados del rey Sol, Inglaterra. Los contingentes franceses se establecieron en los Países Bajos meridionales, en el Rin, el Franco-condado y los Pirineos, ello abrió un nuevo abanico de alianzas y retractores: la Dieta alemana, Federico Guillermo, principe elector de Bradenburgo de nuevo; Dinamarca-Noruega como enemigos y, añadió un nuevo aliado en 1675, Suecia.

     La paz de Nimega llegó como un periodo necesario para todos. En 1678 Francia y las Provincias Unidas firmaron un acuerdo que se centraba en el comercio. Poco más tarde la paz se firmaba con España lo que era también un beneficio para los franceses, los únicos que perdieron son los españoles, en concreto el Franco-condado y catorce plazas fuertes fronterizas. En 1679 Francia negoció con el príncipe de Bradenburgo con siguiendo el cese de sus hostilidades con Suecia y un paso en caso de que se le disputarán sus territorios en Alemania y, finalmente el reino de Dinamarca-Noruega, cerraron la mesa de negociaciones con las paces con Francia y Suecia. Aunque sin suda el mayor revés de Luis XIV fue las nupcias de María -hija de Jacobo- y Guillermo de Orange, uniendo a Inglaterra y a Holanda en una empresa que sería su ruina.

     Ante el asombro de todos de la Paz, los consejeros de Luis XIV en otoño de 1679 realizaron una interpretación a su gusto con tal de ampliar las ganancias con la obtención de territorios pertenecientes en otros tiempos al dominio francés. Con ello consiguieron distintas ciudades y fortificaciones en las regiones de Alsacia, Lorena, Sarrebrúck y del Palatinado-Zweibrücken.

4. Culmen de su política expansionista en Europa.

     El 3 de septiembre de 1681 se considera la fecha culmen del gobierno del rey Sol; día en el que Estrasburgo, ciudad imperial tuvo que capitular bajo amenaza de destrucción total. Asimismo consiguió la capitulación de Casale, una plaza fuerte lombarda que sería su centro de operaciones en el ataque de las posesiones hispánicas en la península Itálica, hecho visible en 1684, cuando la ciudad de Génova, la cual mantenía una gran relación con los monarcas hispanos y era un excelente emporio comercial, fue bombardeada durante ocho días -desde el 19 al 27 de mayo- tras su negativa a las condiciones de Luis XIV. Aún tras su muestra de lealtad, Génova estaba sola, ninguna liga o Estado con políticas antifrancesas osó a pronunciarse a su nombre, lo que les obligó a aceptar sus bochornosas condiciones.

     Finalmente, ante  los sucesivos ataques a posesiones hispánicas, en 1683 Carlos II declara la Guerra a Francia, hecho que acabó con el sitio y final caída de Luxemburgo que precipitaba la firma de Ratisbona entre el Imperio y España.

5. Decaimiento en las políticas ofensivas.

     Para el principio de la década de los '80, tanto Francia como Europa estaban en la mano del soberano; Viena comenzaba a ser atacada por el enemigo otomano, acusado de mantener relaciones con el Imperio francés -hecho que no iba nada desencaminado-, por lo que en norteuropa nacería una nueva Liga Santa centrada en la lucha con el invasor. La victoria ante el invasor otomano unido a la política religiosa del  rey Sol y al inicio de la segunda Revolución inglesa, con la consecuente subida al trono de Guillermo de Orange; creó un grupo homogéneo de oposición denominado la liga de Augsburgo, donde se agrupaban el Emperador -y una serie de principios alemanes-, España y Suecia a los que más tarde se les uniría Inglaterra, las Provincias Unidas, el papa -que aún tras la revisión del Edicto de Nantes seguía manteniendo rencillas con las regalías galicanas- y, finalmente Saboya. El acuerdo principal se firmó en Viena en 1689, el cual dio paso a una guerra con muchos nombres pero con un sólo final, el desgaste de las potencias, el sufrimiento de las poblaciones quienes eran asoladas u olvidadas a favor de la industria militar que defendía el honor de unos pocos en consecuencia de muchos. La paz llegó mediante parciales y por la expectativa que suscita la sucesión española. Territorialmente, la paz supuso la vuelta al Tratado de Nimega, por lo cual Francia se vio obligada a devolver todas las posesiones territoriales que hizo antes y en la Guerra, a excepción de Estrasburgo.

6. Comentario.

     Sin duda, la figura de un monarca cuyo mínimo detalle, por simbólico que fuera, fuese acatado y llevado a cabo por toda Europa es atrayente. El mismo que domesticó a la Corte y consiguió que orbitaran en torno a él. Luis es el esplendor de una época y con su muerte se la llevaría consigo, aunque la lección en Europa calaría de tal manera que el absolutismo y sus maneras le sobrevivirían, véase España hasta el siglo XIX.

     Su trayectoria, comparada y asimilada en muchos ámbitos con personajes tan controvertidos como Julio César, le engrandecieron pero del mismo modo crearon en él unas expectativas que lucharán contra infortunios, tempestades y su peor enemigo, el tiempo. Pese a ello veremos en él, el mayor conquistador de la Europa moderna, temido y reverenciado a partes iguales, aunque su legado sería maltratado y desaprovechado, hundido en apenas medio siglo y aniquilado en una centuria.

     Finalizando, creo que en su persona observaremos una autoridad antes perdida, heredada y enseñada a través de un legado de los Austrias en el que no se reflejaría y por ello, su Imperio creció a la sombrea de la antes mayor dinastía, para alcanzar la gloria por sí mismo y conduciendo a Francia hacia ella.

7. Bibliografía.

  • López Ruiz, José María (2009), Los personajes más siniestros y crueles. Madrid, LIBSA.
  • Roberts, JM, (2009) Historia universales. De Barcelona. RBA.
  • Voltaire (1954) El siglo de Luis XIV. México: Fondo de Cultura Económica.
  • Grimberg, Carl Gustaf, Ragnar Svanström, T Riano y J.J Llopis, (1953) Historia universal de Daimon. México. Daimon.
  • Floristan, Alfredo, (2012) Historia Moderna universal. De Barcelona. Ariel.
8. Vídeos recomendados
  • https://www.youtube.com/watch?v=PhTrtkBZ7F0


sábado, 22 de marzo de 2014

6. Historia Antigua, Occidente; Vida y obra de Alejandro Magno.

INTRODUCCIÓN

           El siglo IV o el fin del periodo clásico supuso un sin fin de luchas intrínsecas en la península helena  que darían lugar a la pérdida del gran símbolo griego, la poleis. En contraposición a ello, la zona marginada de Macedonia quedó unificada bajo el poder de Filipo II de Macedonia, quien trasladó su plan hegemónico por toda la península fijando un objetivo común, un rasgo grabado en todos: la enemistad respecto al Imperio Persa.

          Como toda corriente, ésta comienza por un hombre, Filipo, y su decisión. En una estrategia impecable el monarca se apoderó del Santuario de Delfos, consiguiendo un inmenso poder sobre la política griega. Macedonia es una región aislada de la península helénica, ubicada en el norte de los Balcanes. Rica en diversos recursos como los cereales, la madera, los caballos y las minas de plata* donde obtuvo una enorme evolución.

          Fue tal su industria minera que podían obtener mil talentos de plata anuales por su explotación. Ello hizo que Filipo crease una política expecífica para ello. No olvidemos que cada talento se encuentra en torno a los 30 kilogramos.

         Tradicionalmente el territorio macedonio se encontraba dividido en distintos focos de poder, liderados por aristócratas o líderes tribales, cuyo poder quedaría unificado por Filipo. Posiblemente la división inicial se encontraba influida por la orografía del terreno, al igual que el resto de la península.

         Por todo ello sus líderes no eran verdaderos políticos, cumpliendo con las tradiciones tribales eran formados como guerreros, acto que se siguió llevando a cabo hasta el nacimiento de Alejandro, el cual quedaría encumbrado por el esplendor que Filipo había atraído a su nueva capital, Pella*.

         Pella se convirtió en la nueva capital macedónica después de que Filipo consiguiera la completa hegemonía con la Alta Macedonia.

         Fue de tal magnitud la capital que personajes relevantes de todos los ámbitos del saber del Mundo Antiguo quedaron prendados de ella, entre muchos Arístoteles, quien más tarde y con la inestimable ayuda de su padre* se convertiría en maestro del aún pequeño Alejandro.

         Nicomaco, padre de Aristóteles, fue miembro de la corte macedónica ocupando el puesto de médico.

         El plan hegemónico de Filipo se basó, en gran parte, en el plano religioso, ya que en éste situó la descendencia de los macedonios como descendientes del mismísimo Heracles. Hecho que quedaría reforzado por la ascendencia de Olimpia, madre de Alejandro, la cual le concedió un nuevo héroe homérico al linaje del príncipe, Aquiles. Todo ello refleja el arcaicismo con la pretensión de justificar y legitimar la monarquía fuente y descendiente de los dioses, en este caso de Zeus, rey de todos ellos.

BLOQUE 1: CORPUS DEL TEMA.

         Filipo sería un personaje clave en la vida de Alejandro. La herencia que este le dejó precipitó su carrera hacia la gloria. Filipo (382-336) fue un extraordinario estratega que subió al trono de Macedonia en el año 359, encontrándose un contexto desolador. Su llegada al trono estuvo precedida por la desaparición de la escena política de su sobrino, del que el era regente tras la muerte de su hermano Perdicas II; el resto de sus adversarios políticos fueron asesinados o exiliados, acción que se repetiría en la siguiente generación.

         El reino de Macedonia se encontraba debilitado por las guerras dinásticas y por una gran derrota a manos de sus vecinos más belicosos, los ilirios. Durante los 33 años siguientes Filipo consiguió unificar su territorio, desechando las ideas independentistas de la Alta Macedonia. Por ello se estableció una nueva capital, Pella. Tras una temprana victoria contra los ilirios, resarciéndose de la historia ya escrita, Filipo, dedicó su esfuerzo a uniones políticas, en su mayoría, por uniones dinásticas. Iliria y Meda serían sólo algunos de los territorios sobre los que Macedonia ejercería su nuevo poder.

         En contraposición a estos actos integradores, los griegos eran incapaces de unificarse en un mismo Estado, hecho que más tarde sería su caída ante Filipo. Ante la complejidad de las instituciones griegas, Filipo gobernó como un autócrata en las instituciones macedonias, cuya sutil simpleza le supuso nulas restricciones en sus planes. Posiblemente, y como consta que hacía su hijo, el monarca consultara un consejo formado por sus generales y hombres de confianza, en relación a los asuntos de estado más relevantes. Gracias a su personalidad arrolladora, el poder y los recursos recién adquiridos, Filipo, consiguió mantener unidas a las tribus sin salirse del plano tradicional. Este sistema aseguró su victoria ante los dificultosos recorridos legales helenos.

        El monarca llevó a cabo una serie de notables reformas en el ejército que nos explicarían los cambios que sufrió durante el reinado de éste, y la eclosión durante el de Alejandro, acción que le permitió enfrentarse con el ejército persa cuyas tropas también sufrieron modificaciones que los asemejaban aún más. La introducción de la falange hoplítica en el contexto macedónico marca un antes y después con sus grandes sarissas y el nacimiento de una caballería compuesta por una élite.

       Uno de los movimientos que lo consolidan como uno de los grandes estrategas de su época fue la incorporación de la aristocracia macedónica a su corte. Éstos se congregarían en la nueva capital, trayendo consigo un tránsito cultural que atrajo a notables personajes como ya hemos tratado en la introducción.

       A fines de la década del 340 antes de nuestra era, Macedonia ya se había convertido en una potencia en el Mundo Antiguo. Paralelo a ello, los ciudadanos griegos, quizás deslumbrados por el foco de lo que habían sido sus potencias, no parecían dar señales de apreciación de este hecho. Ninguna ciudad-estado se encontraba al nivel de Filipo, sus luchas internas habían reducido gravemente sus aspiraciones y recursos, como muestra la situación espartana cuya demografía masculina se había reducido a menos de 1.000 individuos, hecho que propició la concesión de derechos a las clases más humildes subordinadas.

      La expansión macedónica supuso en una primera etapa la conquista de Tracia y la Grecia Central pero un punto de inflexión en ésta fue la obtención del Santuario de Apolo en Delfos , cuyo poder político era respetado por un gran número de poleis. Todo ello situaría a Macedonia como la potencia líder ante el espeluznante y a la vez, apabullante, riqueza del Imperio persa.

     Las conquistas de la Grecia Central culminó con la derrota de la coalición tebano-ateniense en la batalla de de Queronea en el año 338. La contienda supuso una vez más el desastre para los helenos, situados en la llanura de Queronea; la falange hoplítica rompió las filas de la tradicional, demostrando su valía, sólo los ateniénses sufrieron pérdidas de más de 1000 hombres y 2000 presos. En este escenario pudimos apreciar la valía de Alejandro, el cual dirigió el ala izquierda del ejército fracturando la disposición tebana. Con ello Filipo consiguió su objetivo, la supremacía griega.

        Tras ello, el monarca convocó a las poleis griegas en el Congreso de Corintio, celebrado en el año 337, en el cual se autoproclamó Strategos Autokrator, con el que comenzó a disponer del poder que supuso la hegemonía de toda la península. Pode que canalizó en la liberación de las ciudades ocupadas de la Asia Menor griega.

        Todo ello se vio interrumpido por el asesinato de Filipo en el año 336, un crimen perpetuado, quizás, ante el nerviosismo de un enemigo que observaba la finalización de un proyecto cuyas alas sólo comenzaban a planear. El papel de líder panhelénico recaería en su hijo Alejandro, que por entonces sólo poseía 20 años. El nuevo rey, Alejandro III, se tendría que enfrentar a una política ateniense* fragmentada, y a la  insubordinación de algunas ciudades- estado, que creyeron que el heredero no rellenaría el majestuoso trono y labor que le había negado su progenitor.

         La política ateniense se dividió en dos corrientes: pro y antimacedónica, los tradicionales liderados por Isócrates, defendían la postura promacedónica mientras que la corriente pragmática, encabezados por Demóstones, liderarían la corriente contraria con propuestas como una alianza helénica contra el enemigo persa que dejaría, como no, fuera a los marginados y bárbaros macedonios.

        Quizás esta insubordinación hubiese estado financiada por manos y oro enemigo pero la verdad se esconde en pasajes de opinión y devastación como la que ocurriría en Tebas, cuya destrucción quiso ser ejemplarizante y reveladora del poder del nuevo monarca, como lo fue en su día la destrucción de Olinto a manos de Filipo. De Tebas sólo quedó en pie los templos y la casa del poeta Pítaro, mientras los ciudadanos eran convertidos y vendidos como esclavos por su osadía.

   

BLOQUE 2: IMPERIO DE ALEJANDRO MAGNO

        El proyecto unificador de Filipo se vio superado y desbordado por los logros de su hijo, Alejandro, uno de los personajes más mitificados de la antigüedad. Nacido el día que ocurrieron tres victorias para su pueblo, auspicio que los adivinos interpretaron como que había nacido un descendiente más de los dioses, un ser invencible. Realmente Alejandro sólo nació en el día en el que se comunicaron dichas victorias pero sin duda nació en una año plagado de éxitos para su pueblo, en un verano del año 356. Su trayectoria fue todo menos común, con 14 años ya era guerrero, con 18 general y a los 20, rey de la nación que le devolvería la paz al mundo antiguo.

        La tradición griega nos comunica la existencia de un hermano mayor, Filipo de Arrideo, que padecía de epilepsia o de alguna deficiencia mental, hecho que lo convertía en un posible peón, inservible para el liderazgo en opinión de un ejército de tradición tan belicosa y recién unificado. Por todo ello y desde su nacimiento, Alejandro sería tratado como heredero del plan unificador, comenzado por su abuelo Amintas III, e iniciado y llevado a cabo por su padre, Filipo II.

       Hijo de reyes, descendientes de dioses y héroes homéricos de la valía de Heracles y Aquiles, Alejandro mostró la propia en el campo de batalla como es muestra de ello su estrategia en la ala izquierda de la batalla de Queronea, cuyo resultado fue la ruptura de la disposición tebana.

         Alumno de Aristóteles y de Leonidas, personaje perteneciente a la rama materna de la familia, quienes le enseñaron una asignatura pendiente para los mandatarios de su país, la política,entrenándose no sólo duramente físicamente sino que se convirtió en el mayor estratega de todos los tiempos.

        No tenemos conocimiento sobre el aspecto físico de Alejandro; un escultor de la corte macedonia, el magnifico Lisipo, maestro de grandes, realizó un gran número de bustos sobre el monarca, éstos estarían rodeados por un halo de sensualidad que nos hace mirar con añoranza a las imágenes de los efebos clásicos. Suavidad que contrasta con la ferocidad representada en épocas anteriores. La helenización había llegado a Macedonia en muchos aspectos.

       Durante muchas campañas de Filipo, Alejandro tomó las riendas del Imperio de su padre, mostrando la aceptación al proyecto expansivo iniciado por éste y que él llevaría a la gloria. Nadie lo negaba como heredero hasta que en el año 337, Filipo volvió a contraer nupcias con Cleopatra, una joven dama de la corte macedonia. Un familiar de ésta en la celebración del enlace oró por el nacimiento de hijos legítimos para el reino, haciendo un insulto velado a Olimpia y a Alejandro, hecho que endureció los lazos con su progenitor. Todo ello acabó en una gran riña y la desaparición del heredero por un periodo de tiempo en el que se ocupó de las conquistas externas. Su regreso llegó con el asesinato de Filipo, quien fue incinerado y enterrado en el cementerio real.

El carácter de Alejandro estaría marcado por los siguientes rasgos:

•           Una extraordinaria capacidad estratégica y militar.
•          Un gran espíritu integrador a pesar de su marcado filohelenismo, cuyo resultado quedó probado en sus intentos de promover una integración greco-macedónica con los elementos orientales.
•          Gran capacidad administrativa que le permitió integrar el modelo oriental de las satrarpías un carácter heleno, sin variar en exceso el sistema.
•          Promoción del desarrollo económico y el comercio, que le impulsaron a construir y fundar ciudades  por toda la costa y satrarpía que conquistó.

         Alejandro dedicó sus primeros años de mandato en reafirmar su poder, consolidando la hegemonía macedonia, que se tambaleó con el asesinato de su padre; ratificando su poder en la liga de Corintio, realizando incursiones a sus enemigos más cercanos como los ilirios y, más tarde contra los tebanos a los que se sometió a una victoria apoteósica que pretendía ser ejemplarizante en el año 335, tan sólo un año después de la muerte de Filipo.

        Tras una fachada pública impecable los enemigos y pretendientes al trono de Alejandro fueron desapareciendo, tal y como lo había hecho su progenitor. Evitanto así las futuras amenazas. Al igual que Alejandro, en el año 336, Darío sería coronado Rey del Imperio persa, siendo el heredero y último miembro de la dinastía Arqueménida. Los enfrentamientos entre ambos comenzaron en el año 334, en el cual Alejandro sería condecorado con el título de Statego Autokrator, tal y como le había sucedido a su padre. Inició una gran expedición al continente asiático con un ejército greco-macedonio al que se les unieron numerosos contingentes mercenarios deseosos de las oportunidades de saqueo que les proporcionaba el monarca. En el año 334, cerca del río Gránico sucedió la primera gran victoria de Alejandro, la cual le proporcionó el control sobre las poleis griegas de Asia Menor, en las que no se encontró resistencia, excepto en Halicarnaso y Mileto. A continuación, en el año 333, se sucedió la batalla de Issos, que estuvo marcada por el ataque del propio Dario y sus tropas al campamento de heridos de Alejandro, finalmente en batalla el rey persa tuvo que huir. Esta victoria le franquó a Alejandro el paso sirio-palestino, es decir, Fenicia y Egipto.

        En este momento y ante la situación cada vez más descontrolada, Dario le ofrece un trato a Alejandro, la partición del Imperio persa en dos. El monarca macedonio rechazaría la ofrenda y partiría hacia Egipto, donde fundaría en el delta la ciudad de Alejandría. Efectuaría una peregrinación oracular al oasis de Siwa, donde se ubicaba el templo de Amón, dios que los griegos asimilaban como Zeus, en una acción de respeto por las tradiciones locales y en una perfecta maniobra política que lo coronó como faraón. En el año 332 finalizó la conquista de las satrarpías occidentales, por lo que Alejandro comenzó a preparar la estrategia para integrarse en el contingente asiático.

       En el año 331 sucede la batalla más relevante de la contienda, la batalla de Gaugamela. Gaugamela era una aldea no muy alejada de Babilonia, en el corazón del Imperio. Quizás su relevancia residiera en que fue la batalla mejor documentada por los Historiadores que acompañaban a Alejandro, y la que presentó el fin de la dinastía Arqueménida.

      Debido a la diferencia numérica, los generales de Alejandro, le recomendaron atacar por la noche, un ataque sorpresa, pero el monarca respondió “no robaré mi victoria”. Dario se había preparado para la ocasión, aumentó el tamaño de sus lanzas, poseía 200 carros con cimitaros pero aún asín ,nada pudo evitar la derrota y consecuente huida del monarca persa. Alejandro no quería a Dario muerto, su experiencia en un territorio tan basto como el persa le hizo saber que era mejor tenerlo como aliado, acto que no pudo llevar a cabo porque Dario fue asesinado por un conjunto de aristócratas liderados por Besos, quien fue centro de una terrible venganza*de Alejandro, quien acabaría con su vida.

       Ató al líder aristócratas distintos árboles tirantes, los cuales se soltaron desgarrando al individuo.

      Alejandro se hizo coronar conquistando las cinco ciudades más relevantes del Imperio, Susa, Ecbanata, Persepolis y Babilonia. Pero los vicios que comenzaba arrastrar el líder se manifestaron, tras el saqueo de la capital, Persepolis, decidió en plena borrachera destruir la ciudad, hecho del que se arrepintió ya sobrio. No contentándose con lo que este gran logro supuso, Alejandro continuó internándose en Oriente, derrotando tras una ardua batalla al rey Poros con el que formó una alianza en el año 326. La dificultad de la batalla despertó el miedo en el ejército alejandrino, quienes presenciaron como ganaban una batalla donde sus contrincantes también montaban sobre elefantes. Comenzó pues, la aventura de las satrarpías orientales, Bactriana, Sogdiana y Drangiana, cuyos líderes tribales supusieron un gran reto para el líder macedonio. Finalmente tras una herida de gravedad (una flecha le atravesó el pulmón) en la lucha contra los malianos, Alejandro no pudo seguir negando los deseos de sus hombres, comenzaron el retorno a casa.

      Tras su llegada a la India en el año 325, comenzaría su retorno. Se tomarían dos caminos, mientras Nearco llevaría a las tropas por la costa, Alejandro lo haría por el interior lo que supuso aún más pérdidas hasta su llegada a Susa.

     La muerte de Efeistón, leal amigo del monarca y, quizás, algo más, supuso el total declive de Alejandro que murió atenazado por las fiebres, probablemente producidas por la malaria endémica, en el año 323 en Babilonia, mientras preparaba la estrategia de la conquista de Arabia; su fin da paso a un nuevo periodo: el helenismo.

       Durante sus expediciones Alejandro, mantuvo ciertos rasgos que lo hicieron ser respetado a la vez que temido. La estrategia militar, la diplomacia y los pactos con las autoridades indígenas explican el amplio abanico de conquistas en tan poco tiempo. Él era consciente de la inferioridad numérica de su ejército pero ello no le amedrentó su ambición expansionista ni su papel como válido de la paz, sólo tuvo problemas en las regiones de Persia y Media, donde la cultura persa llevaba más tiempo asentada. Alejandro mantuvo básicamente el aparato administrativo persa, siendo este dirigido por griegos o indígenas leales a su persona y causa. A su vez estimuló la integración de las tropas en tierras iránias como es prueba de ello sus matrimonios con Roxanna, hija de un líder Bactrino, y la hija mayor de Dario. A la vez que sus soldados se licenciaban el monarca los establecía en núcleos clave, donde fueron grandes señores ricos en tierras. La fundación de núcleos urbanos, muchos de ellos con el nombre de Alejandría, tuvo además una evidente función comercial. Pero Alejandro sufrió un gran cambio, de heredero a líder panhelénico y valedor de la paz, de ésto a faraón, con la veneración que ello suponía; y más tarde a rey de Asia, su trayecto se enturbió, el monarca fue el centro de una gran asimilación cultural pero en ojos de sus antiguos compañeros de armas y líderes tribales, Alejandro se había convertido en un persa. Se vestía con sus ropas, deseaba los mismos tratos que sus líderes, entre ellos que se postraran ante él, acto que supuso la condena de muchos de sus antiguos camaradas ante su negativa, incluido de Calistenes, su historiador favorito. Todo ese honor, poder y responsabilidad en una sola persona acabó situándolo en territorio de nadie y es allí donde falleció.

Bibliografía:

- Starr, C. G. 1974. Historia del mundo antiguo. Madrid: Akal.
Castillo, A. D., Moretón Abón, C., Sanz Aparicio, A. M. and Montenegro Duque, A. 1987. Gran historia universal. Madrid: Nájera.
 Shipley, G. 2000. The Greek world after Alexander, 323-30 B.C.. London: Routledge.
Gómez-Pantoja, J. 2003. Historia antigua. Barcelona: Editorial Ariel.

Vídeos recomendados:

-https://www.youtube.com/watch?v=D8hAAovqWIo
https://www.youtube.com/watch?v=QPLDWWzvYvc

Enlaces de interés
http://terraeantiqvae.com/profiles/blogs/mato-un-vino-envenenado-a-alejandro-magno#.VS95L_l_uSp
- http://www.historiayarqueologia.com/profiles/blogs/la-tumba-de-alejandro-el-magno-en-anf-polis?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+arqueologos+%28ARQUEOLOGOS%29
http://terraeantiqvae.com/profiles/blogs/tras-la-tumba-de-alejandro#.VS95LPl_uSo
- http://www.historiayarqueologia.com/profiles/blogs/descubren-restos-oseos-donde-se-cree-que-fue-enterrado-alejandro-?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+arqueologos+%28ARQUEOLOGOS%29
http://terraeantiqvae.com/profiles/blogs/sera-esta-la-tumba-de-roxana-y-alejandro-iv-esposa-e-hijo-de-alej#.VS95KPl_uSo
http://revistadehistoria.es/olimpia-de-epiro-madre-de-alejandro-magno/
http://www.pasajesdelahistoria.es/podcast/alejandro-magno-vs-parmenion
http://terraeantiqvae.com/profiles/blogs/el-conspirador-que-asesino-a-alejandro-magno-a-la-esposa-de-este-#.VS915vl_uSo
http://terraeantiqvae.com/profiles/blogs/arqueologos-desvelan-la#.VS95D_l_uSo
http://revistamito.com/la-imagen-personal-la-estrategia-mas-certera-de-alejandro-magno/

viernes, 28 de febrero de 2014

5. Historia Contemporánea, Española; Restauración Borbónica (desarrollo básico Bach)

Restauración Borbónica en España 

     El precedente histórico que marcaría la Restauración Borbónica sería el fin del Sexenio Revolucionario, propiciado por la fragmentación de la experimental y perecedera 1º República española. 
     Tras la abdicación de Isabel II a favor de su hijo Alfonso XII, un gran grupo de militares y políticos comenzaron a plantearse la posibilidad de la Restauración Borbónica en España, que gracias al trabajo de Antonio Cánovas del Castillo dicha idea fue calando en la sociedad del momento, que buscaba la estabilidad de antaño. Todo esto sería un hecho a raíz del golpe de Estado llevado a cabo por el general Arsenio Martínez Campos, quien con ayuda de Cánovas ideólogo del manifiesto de Sandhurst, lo consiguió en diciembre del '74. 
     Esto devolvería al país a un sistema católico que buscaba la estabilidad política. La consecuencia de ello sería el sacrificio de libertades políticas con el fin de obtener un sistema político bipartidista.


       Los grupos conservadores liderados por el malagueño Antonio Cánovas del Castillo aceptan esta nueva estructura política para poner fin a las revoluciones democráticas, temiendo que pudieran desencadenar el caos del periodo anterior. Ello supuso para España 40 años de estabilidad política. Aclarando que aunque las revoluciones democráticas en la actualidad suponen (normalmente) un avance, en la sociedad del momento, la cual buscaba distanciarse de las ideologías más liberales y estabilizarse para volver a lo conocido, son completamente opuestas a los propósitos del gobierno. 
    Ellos pretendían redactar una constitución bipartidista, para poner fin a la etapa de "exceso de liberalismo" como fue denominada por los grupos conservadores y poner fin a los conflictos en Cuba y los dirigidos por los carlistas, los cuales siguen luchando por su causa perdida. 
    Tuvieron que luchar contra abundantes levantamientos civiles, contra la intrusión de militares a la acción política como se vió anteriormente con Narváez y Espartero, entre otros y contra el partidismo moderado, donde cabe destacar que aunque Cánovas fuese líder de estos grupos conservadores quería evitar la superioridad política que podría volver a reavivar problemas extinguidos tras el sexenio (coalición). 
    El 30 de junio de 1876 se promulgó la primera constitución democrática española. La primera medida de esta nueva constitución sería convocar unas cortes constituyentes, esas cortes serían bicamerales, con un senado formado por designación real y un congreso elegido por sufragio directo. 
    De esta constitución podemos destacar cinco puntos; primero, influencia del "liberalismo doctrinario", estos ideales tenían lugar en el reinado de Isabel II, de la mano de Mendizabal. Esto reportaría un sufragio censitario y una soberanía compartida por el rey y la nación. Segundo, su carácter conservador visible en su apoyo a las instituciones tradicionales como la iglesia y la monarquía, esta última se caracteriza por ser superior, permanece e incuestionable además de sustentar aún amplios poderes.Tercero, las características del sufragio irán "evolucionando" con el beneficio de más votantes, en 1878 se consideraba sufragio censitario pero en 1890 cambia a sufragio universal. Cuarto, se garantiza una amplia declaración de derechos tanto de la imprenta (libertad de prensa) como en los derechos del ciudadano (opinión, expresión, reunión y asociación) aunque comparándolos con el sexenio, estaban gravemente restringidos. Quinto, el estado español se declara católico, por lo que defiende a la iglesia tanto social como económicamente pero también señalaba que se tenían que respetar el resto de religiones. 
   Conclusión, con los carlistas y los cubanos pacificados, España conoció la paz y el desarrollo gracias a la ayuda de Cánovas del Castillo,quizás el mayor político español de todos los tiempos (opiniones aparte).
   El cuerpo político de este periodo estaba formado por Cánovas y su opositor, elegido por el mismo, Sagasta. Estos contrincantes representan a los dos únicos partidos ,conservadores y liberales, estos últimos denominados izquierda dinástica. Buscaba centralizar las ideologías con dos únicos requisitos aceptar la monarquía y aceptar la alternancia política entre ambos bandos. 
    Tenían todos los requisitos para gobernar un país políticamente, pero no hubo una verdadera democracia, tampoco la sociedad la demandaba (fuera de los grupos más revolucionarios). El sistema estaba basado en la alternancia política asegurando así una legislatura liberal seguida por una legislatura conservadora arbitrada por el monarca . 
    Las características ideológicas de ambos se resumen en monarquía, constitución, propiedad privada y estado libre, unitario y centralizado.Todo esto gracias al apoyo de las elites económicas. Donde podemos observar las diferencias en las características es en sus actuaciones, los conservadores defendían el sufragio censitario, el Estado católico y conservar la tradición por lo contrario la política liberal se caracterizaba por sufragio universal, estado laico y reforma social. Pero en sus actuaciones era visible el acuerdo tácito que existía entre ambos bandos.

    El fenómeno caciquista aseguró la alternancia política durante 20 años por la influencia social y económica que procesaban los caciques. Se dió sobre todo en Andalucía, Castilla y Galicia.Los caciques solían ser personas notables que se valían de tretas y de chantajes para conseguir sus propósitos, esto se podía observar en tretas como en impuestos, informes y problemas burocráticos. Tácticas como el falseamiento del censo, manipulación de actas, compra de votos y coacción, hicieron que hasta los difuntos votasen y nunca mejor dicho.A esto se le denominó pucherazo. 
    La Restauración Borbónica se desarrolló entre 1876 y 1898. En este periodo se sucedieron 10 legislaturas, 6 conservadoras y 4 liberales.Tras la muerte del monarca en 1875 ambos bandos se unen apoyando a la nueva regente de España, María Cristina. Sus enemigos serían, como no, republicanos y carlistas. 
    No está muy claro si para la regente fue una desgracia o una oportunidad la muerte del monarca, pasó de ser la segunda esposa, siempre a la sombra del gran amor del rey, su prima María de las Mercedes, a vientre de alquiler mientras veía nacer a los hijos ilegítimos del rey, a por último regente de España y madre del sucesor al trono. 
    Para destacar aún más el rango cambió su nombre de María Cristina de Habsburgo a María Cristina de Austria, el cual vino con una corona bajo el brazo, fuese Borbón. 
    Se tiende a comparar la regencia con un periodo liberal, "el gobierno largo de Sagasta" del 85 al 90. Destaca la obra reformista de esta legislatura que alude a la ley de asociación de 1887, "desintegración" de la esclavitud en 1888, a las reformas militares y hacendísticas, Código Civil de 1889 y, por último, los juicios por jurado, una modalidad implantada en países como Estados Unidos, que persigue la integración de la sociedad en la justicia, en España en la actualidad ha habido varios movimientos proponiéndolos, hoy por hoy no han dado resultado. 
    Dentro de la obra reformista nos encontramos el sufragio universal masculino, para mayores de 25 años, aumentando así el número de votantes, una medida de cara al público muy prometedora, pero, el fraude y la corrupción seguían en el escenario. 
    El final político de la Restauración, se dio gracias a la influencia personalista visible, la sustitución de Sagasta por el Conde de Romanones. El golpe de gracia fue la muerte del personaje más influyente la época, Antonio Cánovas del Castillo. 
    Aunque una gran mayoría de la opinión historiográfica lo denomina sistema democrático, porque mantuvo, aunque fuese ficticiamente, la estabilidad institucional y el turno político, otros lo consideran no válido por el acuerdo tácito. Mientras sus detractores se acogen a que había representación parlamentaria. 
    No podemos olvidar que el concepto de democracia se centra en el poder del pueblo o nación, una Constitución, una institución y un turno político. Los últimos años de la restauración estarán marcados por la desconfianza, desinterés y absentismo de una nación que sabía que sus votos eran en vano. 
    Todo esto se añadiría a los levantamientos en Cuba, que produciría una crisis en el sistema en 1898, marcando así el fin de la restauración. Esta serie de conflictos favoreció el inicio de la dictadura de Primo de Rivera (‘98-’23).

Bibliografía:

-Concostrina, N. 2010. Menudas historias de la historia. Madrid: La Esfera de los Libros.

lunes, 24 de febrero de 2014

4. Historia Contemporánea, España; Sexenio revolucionario (desarrollo básico Bach).

Bloque 1: Introducción.

Como antecedente histórico de esta época debemos considerar el reinado de Isabel II y sus innumerables gobiernos como el desencadenante del sexenio revolucionario, sin duda, la época más caótica del siglo XIX español . 
Tras la conciliación de la Iglesia con Isabel II -visible en múltiples acciones como el bautizo del heredero borbónico olvidando así su condición de "hijo del adulterio"- la parte más progresista del pueblo español se une bajo el mando del general Prim y los destacados generales Serrano y Topete. El 19 de septiembre de 1868, Juan Bautista Topete lidera un alzamiento en Cádiz, la ciudad con más historia democrática de nuestro país, contra Isabel II. Mientras Juan Prim y Miguel Serrano llevan a cabo un pronunciamiento "Viva España con honra"; estos generales serían secundados por el pueblo en lo que más tarde se denominará la Gloriosa revolución. 

Bajo el grito "Abajo Isabelona fondona y golfona" el general Serrano -antiguo y resentido amante de la monarca- derrotó las tropas reales en la batalla del Puente de Alcolea en Córdoba .  Estos generales podrán ser juzgados, por sus acciones y decisiones pero nunca comparados con los líderes anteriores al Sexenio ya que cedieron el poder a las Juntas Revolucionarias, que se dividían en provincias y contaban con el apoyo social de las fuerzas populares y urbanas . 

Bloque 2: Juntas.

Estas Juntas se caracterizan por su consigna que enmarca los derechos y libertades del individuo; nombraron un gobierno provisional, hasta que fuese elaborada la nueva constitución, donde Prim ejercicio como presidente y Serrano como regente. Estas acciones fueron apoyadas por las ideologías progresistas y unionistas ante la desaparición política -momentáneamente- de los grupos moderados.
Las cortes constituyentes serían un éxito de estas juntas, en las cuales se reafirmaron ideales como la libertad de prensa, el sufragio universal y los derechos del ciudadano. Hay que destacar la importancia política de redactar la constitución, este logro fue obtenido por la coalición formada por unionistas, progresistas y demócratas. En esta disputa también trataron de intervenir moderados, republicanos y carlistas, estos dos últimos no les interesaba la constitución sino poner trabas a su redacción. Esta será la primera constitución democrática de la historia de España conseguida el 1 de junio de 1869. 
Mientras el gobierno provisional seguía realizando sus tareas asignadas entre las que se encontraba controlar a los republicanos, sostenimiento económico, y la búsqueda de un rey, esta tarea aparte de ser algo patética -peregrinación por las casas reales europeas buscando un monarca constitucional, con pies de plomo para no romper el equilibrio de las potencias- nos deja ver que aunque sus intenciones con la causa liberal eran sólidas no estaban preparados ni mental ni culturalmente para esta gran serie de cambios políticos. Y por último, pero en este caso si menos importante, solucionar el levantamiento carlista de la mano del hijo de Carlos Mª de Isidro, el cual se haría llamar Carlos VII, un nombre muy monárquico para la poca relevancia que tendrá en este ámbito . 

Bloque 3 : En busca del rey perdido.

Mientras Prim comienza su labor entrevistándose con candidatos para ser rey. Se barajaron nombres como Antonio de Orleans o Espartero, este último se ofreció pero no se le tuvo en consideración por su avanzada edad y por su historial político. 
Al final de la negociaciones se barajan dos nombres: Leopoldo Hohenzollern-Sigmaringen, emparentado con Guillermo I rey de Prusia y cuya candidatura fue saboteada por Napoleón III comenzando así el enfrentamiento franco-prusiano, finalizado con la caída del segundo imperio francés. Fue apodado Leopoldo "olé olé simeligen" por hechos ocurridos durante su reunión con Prim que evidenciaron que no era apto . 
El otro nombre y final elegido sería Amadeo de Saboya, quien desde un principio era el más valorado ya que pertenecía a una dinastía monárquica constitucional, la casa de Saboya, que protagonizó la unificación italiana . 
No se puede negar la evidencia que la elección de Prim, puede estar basada en los rumores que circulaban sobre la falta de luces del candidato, lo cual era completamente falso, ya que Amadeo era un gran aficionado a la literatura, con preferencias a la novela pornográfica francesa. Lo que no se puede negar de este personaje era sus ganas de agradar a la población. De todas formas no le dio tiempo, esto se debe a la falta de apoyos que procesaba de los grupos sociales más influyentes: la aristocracia que poseía el poder económico, el clero que poseía la fuerza ideológica y el ejército que poseía la fuerza bruta. 
Esto provocó que en el pueblo fuese calando un ideal pseudorepublicano, que unido a la plataforma moderada liderada por Cánovas del Castillo y la muerte de su único valedor, Prim, desembocó su salida precipitada del trono el 11 de febrero de 1873. Este hecho nos proporcionó una gran publicidad entre las demás potencias que no se atrevieron a intervenir en los futuros sucesos políticos . 
Prim fue acribillado cerca de las cortes, pero no murió de los balazos ya que llevaba un chaleco antibalas de la época, sino que murió de infección, una inyección de penicilina le hubiese salvado, lastima que a su inventor le faltaran 12 años para nacer. Será el primer caso español de muerte de un presidente aunque desgraciadamente no el último, lo que sí se caracteriza es por ser el único sin resolver y precisamente no fue por falta de sospechosos .

Tendremos que destacar de Cánovas del Castillo, más conocido por Don Antonio por el mundo periodístico, que era una persona que aún teniendo su ideal político buscó realizar un equilibrio político donde el ciudadano desinformado y sin armas para hacerlo, formaba un papel esencial . 

Bloque 4 :República 

Es así como empieza la primera República española. El mismo día de la renuncia de Amadeo, Stanislao Figueras asume la presidencia. 
El escaso reconocimiento internacional de España como República provocó el aislamiento del país entre las potencias europeas pero también nos condujo a un acercamiento a Estados Unidos y a Suiza. 
La nueva situación provocó en el pueblo una aspiración por la reforma social que comenzaría por una nueva desamortización, todo este influjo progresista con la llegada de Francisco Pi i Margall se tradujo en nuevas reformas como la reforma de impuestos, la legislación laboral y la abolición de la esclavitud de las colonias. 
Esto produjo un conflicto ya que las colonias empezaron a ambicionar su independencia y con ayuda de Estados Unidos sería un hecho años después. Otros conflictos destacables, serían el carlismo liderados por el conde de Montpensier; contra los monárquicos y por último contra los republicanos que sin lógica alguna y con una gran impaciencia empiezan a distanciarse ideológicamente hasta alcanzar un enfrentamiento que supondría la ruptura de la república desde su raíz . 
Esta situación desembocó en la sublevación cantonal provocada por las aspiraciones autonómicas influenciadas por la primera internacional . 
El final de la república está precedido por un poder debilitado a cargo de Emilio Castelar. El 3 de enero de 1874 , la situación se torna peliaguda cuando las votaciones de los republicanos casi han sido bloqueadas por los monárquicos (120-100) esto provoca que el general Miguel Pavia entre a las cortes en caballo con un solo objetivo, disolver la república acrecedentando la tradición militar en inmiscuirle donde la democracia no les llama, tras esto le concede el poder a Serrano. 
Los siguientes meses Serrano intenta afrontar la debilidad del país ,pero como ya vimos en el general Espartero no le sentó bien la adquisición de poder. Tras once meses en el poder Martínez Campos lleva a cabo un pronunciamiento con el apoyo de Cánovas del Castillo, que fue el ideólogo del manifiesto de Sandhurst. Ellos querían la vuelta del heredero Borbón, Alfonso XII. El manifiesto buscaba la estabilidad y nos devolvía a un sistema conservador católico ya superado anteriormente pero el pueblo estaba cansado de tanta experimentación por lo que volvieron a lo conocido . 
El final del Sexenio Revolucionario estará marcado por la restauración monárquica, que como había predicho Cánovas, sería un hecho que pondría punto y final a la caótica época que había sido el Sexenio. Alfonso XII ocupó el papel de monarca constitucional que desde un principio el pueblo deseaba.

Bloque 5: Bibliografía.

- Concostrina, N. 2010. Menudas historias de la historia. Madrid: La Esfera de los Libros.

Artículos recomendados
- http://historiasdelahistoria.com/2012/05/03/el-dia-que-cartagena-murcia-solicito-integrarse-en-los-eeuu
- http://www.libertaddigital.com/opinion/historia/reyes-alternativos-1276237882.html

3. Historia Contemporánea, España; Isabel II (desarrollo básico Bach)


El reinado de Isabel II 


     La especial subida al trono de Isabel II, con tan solo 3 años de edad, se encuentra ensombrecida por las causas que propiciaron este hecho. 
    Su progenitor, el monarca Fernando VII, se enfrenta a su hermano Carlos María de Isidro por el trono español. Carlos Mª de Isidro declaró en una carta el 29 de abril de 1833 "Mi conciencia ni mi honor me permiten jurar ni reconocer otros derechos" y aunque a este aspirante al trono solo le movería su honor y no ninguna ansia de poder -rasgo hereditario, por cierto-, no pudo evitar que su hermano derogara la ley Sálica impuesta por Felipe V, por la cual las mujeres no podían gobernar en España mientras hubiese algún descendiente varón.
     Esta elección no hubiera tenido tantas consecuencias si este cambio se debiera a un avance en la sociedad o en la monarquía, pero Fernando VII lo hizo para mantener la corona entre sus descendientes a la espera de uno que sí cumpliera con lo deseado. Ello nos deja a Isabel II como una marioneta entre las desavenencias familiares -tristemente esta situación se repetiría en el plano político-. 
     El mismo día de la muerte de Fernando VII, su hermano comienza las sucesivas guerras carlistas; éste contaba con el apoyo de sus seguidores y de los absolutistas, es decir, seguidores de Fernando VII que no podían aceptar que quien liderará el país no llevase pantalones. Esto nos deja el bando de Isabel ,encabezado por su madre, la regente María Cristina -muy ocupada por su futura boda con Fernando Muñoz-, con una sola opción, adoptar la ideología liberal, concediéndonos así, dos ideologías completamente opuestas: por un lado Carlos Mª de Isidro reivindica los valores tradicionales mediante una ideología absolutista y por el otro lado el bando isabelino que apoya, sin otra opción, la propuesta liberal y la sociedad burguesa del momento. 
    Liderando el pequeño ejército carlista nos encontramos a Tomás Zumalacarregui, quien se enfrentó al ejército liberal que posee 100.000 hombres liberados por el gobierno de Martínez de la Rosa. El ejército carlista se estableció en pueblos del País Vasco y Navarra aunque ansiaban conquistar una gran ciudad para poder pedir ayuda a la Santa Alianza. 
    El fin de la contienda queda señalado de mano de los generales Maroto (Carlista) y el gran Espartero (Liberal por el momento) en el convenio de Vergara en 1839. Ésto significa el fin de la 1º guerra carlista. 
    Con la victoria del bando isabelino comienzan a sucederse un gran número de gobiernos cortos liberales con sus respectivos líderes. 
   El primer gobierno sería de la mano de Cea Bermúdez, quien pertenecía al bando más moderado del liberalismo, su gobierno estará marcado por el conflicto y por la demanda de los liberales más progresistas de reformas en el gobierno -éstos pedían la vuelta de la constitución de 1812-. Por todo ello, Cea Bermudez solo permanece un año en el poder. 
    El segundo gobierno estaría liderado por Martínez de la Rosa, quien pertenecía a al bando más progresista del liberalismo. Su paso por el gobierno estaría marcado por el cambio necesario que no llevó a cabo el gobierno anterior y por promulgar un Estatuto Real donde se convocaban unas cortes constituyentes. Su objetivo era adaptar el Antiguo Régimen a los nuevos tiempos. 
     El gobierno progresista se caracteriza por las revueltas ('35-'36), la más destacable sería la sargentada de la granja, en la cual un grupo de guardias civiles (de los que cabe destacar que era el grupo que podía ejercer más presión) se amotinan y secuestran a la pequeña Isabel que solo contaba por entonces con 7 años de edad, con este acto pretendían conseguir que la regente jurara la constitución de 1812 evitando así el Estatuto Real. No consiguen su propósito y al final ceden. 
    El clero ya no contaba con protección del Estado, este hecho se traduce en que el bando más resentido de esta nueva sociedad descargue años de penurias contra ellos. 
    Los cambios que Martínez de la Rosa llevó a cabo son la celebración de unas cortes constituyentes, libertad de prensa, ley electoral más permisiva (permitiendo el acceso a una mayor población masculina al proceso lectivo), reestructuración de la milicia nacional y el llamamiento militar de 200.000 hombres contra los carlistas denominado Leva (destacando que sería el primer ejército mercenario español ya que recibían una compensación económica). 
     Todo ello engloba el gobierno de Martínez de la Rosa que se marcha por voluntad propia. 
    El tercer gobierno estaría liderado por Mendizabal, quien también procesaba la ideología más progresista; éste llevó el Estatuto Real con todas sus normas hasta las últimas consecuencias, una de ellas sería una gran desamortización -que afectaría a propiedades eclesiásticas exceptuando las que tenían fin educacional o sanitario-. Desestructura el Antiguo Régimen entre el '36 y '37 consiguiendo así, que sus sucesores sigan un sistema liberal constitucional parlamentario y por último, disuelve los señoríos feudales y el mayorazgo, eliminando así una gran barrera contra el crecimiento económico del país. 
   Mendizabal promulgó la constitución de 1837, a la que se le atribuyen dos lecturas una progresista -la soberanía reside en el pueblo, país aconfesional...- y otra moderada -bicameral, amplios poderes al rey y sufragio para hombres mayores de 25 años y que ganasen más de 200 reales-. 
  El contexto político-nacional estaba basado en la alternancia política pactada entre moderados y progresistas; así como la intromisión de militares en asuntos de gobierno tales como Narváez, Espartero y O'Donnell. 
   Con la llegada moderada los avances conseguidos por los líderes progresistas quedan transformados o eliminados. Se caracterizan tres en especial, el sufragio censitario se vuelve más selectivo, la libertad de prensa se coarta dando paso a la censura y realizan la ley de Ayuntamientos de 1840 por la cual el monarca puede elegir, sin más criterio que el propio, a los alcaldes. La ley de Ayuntamientos sigue vigente con grandes transformaciones. 
   En reacción a estos cambios surge un movimiento insurreccionista progresista liderado por Baldomero Espartero, quien obligó a la reina a renunciar a su regencia (mediante chantaje, no es lo mismo un secreto a voces que una confirmación) aunque la reina claudicó Espartero desveló su secreto, en reacción la ya exregente le respondió "Te hice duque, pero no logre hacerte caballero". 
   Podemos observar que a lo largo de la Historia el poder en manos inadecuadas acaba corrompido, un caso que añadir a esta ecuación sería el de Baldomero Espartero, el gobierno de este se prolongó durante tres años ('40-'43) dando una visión de primera mano a la sociedad de su cambio de líder liberal a una adopción de una posición absolutista que propiciaría, que a la larga, el pueblo perdiese su confianza en él. 
    El fin de su gobierno estaría marcado por el bombardeo a Cataluña con la ayuda de Zurbano (terminando con las protestas por un arancel textil).Tras ver que había contagiado el entusiasmo a su amigo, y ambos se habían excedido decide abandonar el gobierno, no sin antes conceder la mayoría de edad a Isabel II, quien contaba con 13 años, aún sabiendo que esta se convertiría nuevamente en una marioneta en manos (en esta ocasión ) de los políticos. 
    Su sucesor sería Narváez quien asume el control y redacta la constitución del '45, donde declara que la soberanía del país será compartida entre el poder ejecutivo (aunque en la realidad tenía más poder) y el poder legislativo y restringiendo más aún el voto. Concede la exclusividad católica en la educación repercutiendo en las siguientes generaciones. Narváez consigue llegar a un acuerdo con la iglesia para que ésta "acepte" la desamortización a cambio del sostenimiento económico por parte del gobierno (además de ganar una remuneración para sus miembros sin la necesidad de pagar impuestos) convirtiendo así a España, de nuevo, en un Estado católico quedando documentado en el concordato de la Santa Sede. 
    Ambos documentos dotan a el país de uniformidad, centralismo y jerarquización además de poseer un grupo de seguridad a servicio del Estado, la guardia civil('44). 
   En 1846 Isabel II contrajo nupcias con Francisco de Asís y Borbón -primo por partida doble continuando la tradición consanguínea en las monarquías europeas-. Ninguno de los dos querían, el por qué, a ella le gustaban los hombres y a él también, pero mandaban los intereses del Estado. Aún siendo este aspecto así Isabel II oficialmente tuvo 12 embarazos, de los que no se puede asegurar la participación de su marido. 
    Narváez sería sustituido por Bravo Murillo, del cual se dice que abandonaba las cortes para no discutir, normal en alguien que desayunaba dos chorizos y un vino; su inestabilidad política se debe a su dictadura tecnócrata . 
   Toda esta situación llevó al pueblo a pronunciarse durante las revueltas de 1854. Sería denominado pronunciamiento de Vicálvaro . 
     En este momento aparece O’Donnell convirtiéndose en la opción de muchos. Fundó la Unión Liberal y le concedió la presidencia a Espartero, también éste es el escritor del manifiesto de manzanares ,popularmente conocido como el manifiesto de queremos, el cual era muy progresista para su época . 
    Madoz sería el siguiente, su gobierno se caracteriza por su gran desamortización al clero, Estado, órdenes militares y Ayuntamientos. Con el dinero recaudado concede incentivos económicos para el ferrocarril, el cual tenía muy mala opinión la iglesia y solo era utilizado por extranjeros con alto poder adquisitivo . Intentó redactar una constitución pero no le dio tiempo, esta se denominaría la “Non grata” lo que nos da una clara visión de la situación caótica que vivían . 
   Gracias a las revueltas populares O’Donnel vuelve, pero en este caso como líder. Todo líder tiene seguidores en este caso se denominarían unionistas; éste consiguió un equilibrio entre moderados y progresistas reportándose un gran prestigio nacional. Destacan las actuaciones en Indochina, México -de la mano de Napoleón III y las campañas en Marruecos-.
   Con el regreso de los moderados encabezados por Narváez, también vuelven las revueltas ante su represión política, esto causa la sublevación de los sargentos del cuartel de San gil, quienes representaban los valores progresistas y demócratas -no eran demócratas como los que conocemos hoy en días se les denomina así porque eran los más radicales de su momento, de estos “demócratas” en un futuro lejano descenderán los anarquistas nacionales-. 
    En 1866 el pueblo cansado de la situación crea una opinión común de cambio que le valdría para echar la monarquía del país (no sólo a los Borbones ) esto queda grabado en el pacto de Ostende. 
    Isabel II, quien estaba veraneando en San Sebastián, sólo tuvo que hacer unos kilómetros para ponerse a salvo en Francia; antes de exiliarse pronunció “creía tener más raíces en este país “.
    Comenzando así el Sexenio revolucionario, sin duda la época más caótica del siglo XIX español

Bibliografía:

- Concostrina, N. 2010. Menudas historias de la historia. Madrid: La Esfera de los Libros.

-Rubio, María José (2009) Reinas de España. La esfera de los libros, Madrid

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-http://www.nuevatribuna.es/articulo/cultura---ocio/lado-oscuro-reina-maria-cristina-borbon-sicilias/20141103110417108836.html#votar-5
-http://www.nuevatribuna.es/articulo/cultura---ocio/la-vida-privada-de-isabel-ii/20130221125706088631.html
-http://www.elconfidencial.com/cultura/2014-12-31/el-retrato-pornografico-de-los-borbones_614978/?utm_source=dlvr.it&utm_medium=facebook
- http://historiasdelahistoria.com/2009/03/12/momentos-en-la-historia-narvaez
- http://www.historiadeiberiavieja.com/secciones/historia-contemporanea/isabel-ii

domingo, 23 de febrero de 2014

2. Historia Contemporánea, España; Guerra de la Independencia y las Cortes de Cádiz (desarrollo básico Bach).




     El reinado de Carlos IV no sólo afectó mediante sus acciones, llevadas a cabo entre el siglo XVIII y principios del XIX, sino que también determinaría el camino de sus sucesores al trono.





El 15 de noviembre de 1792, Manuel Godoy terminó su escalada de posiciones, convirtiéndose en ministro con tan sólo 25 años, todo ello con el beneplácito de la reina consorte, María Luisa de Parma. Ya fuere por su relación por la reina –unión que habría que analizar desde una visión aséptica y de género, no influenciada por la historiografía tradicional-, ya fuere por sus capacidades, tras el cese de Aranda, Godoy se hizo cargo de las obligaciones políticas de Carlos, exponiendo su grave influencia francesa; tareas que el monarca no dudaba en desechar a favor de actividades menos extenuantes, como su afición a la relojería o la caza, siendo ésta última leída por las crónicas y las interpretaciones posteriores, la oportunidad para los encuentros entre el ministro y la reina.
Debido al parentesco "Borbón", además de los obvios condicionantes fronterizos y continentales, España estaba “obligada” a mantener una relación cordial con Francia incluso con la ejecución de Luis XVI y su familia; ello se traduce en un frente franco-español que lucharía contra la gran potencia, Inglaterra y su aliada, Portugal.
La situación nacional comenzaba a tornarse peliaguda, la crisis de subsistencia que azotaba al país provocó el amotinamiento del pueblo en Aranjuez. Ante esta situación, el monarca, en un despliegue sin precedentes de carácter inculpa a Godoy, cabe destacar la buena relación que mantenía el ministro con la reina consorte, tal que se duda de la paternidad de los infantes más jóvenes, en especial de Francisco de Paula, quien en palabras de Lady Holland, esposa del ministro inglés del momento, mantenía un “indecente parecido” con el ya exministro.
Francia liderada por Napoleón Bonaparte logró convencer al monarca español de participar en una batalla perdida desde un principio, donde España no sólo sentenciara su presente sino que también su futuro. La inexperiencia de la alianza se vio patente en los resultados, 25 navíos perdidos de la alianza contra 5 ingleses, quienes eran liderados por el almirante Nelson. La batalla se denominó como la batalla de Trafalgar, en ella se perdió gran parte de la flota naval hispánica, que en un futuro no muy lejano sería necesaria para sofocar el influjo revolucionario de sus colonias, y por su falta se experimentará su pérdida escalonadamente.
En un nuevo intento de alianza y tras firmar el tratado de Fontainebleau, el ejército napoleónico parte desde Bayona con la premisa, estética, de invadir Portugal para su división entre los ideólogos del plan, España, Francia y Godoy pero empleando el tratado como escudo, Napoleón dirigió sus tropas hasta su verdadero destino, Madrid. España estaba invadida.
Tras largas negociaciones con el nuevo monarca, tras la abdicación de Carlos IV, se llega a un acuerdo, el “líder español”, Fernando VII aceptaría mantener su patrimonio y estatus mientras le cediera la corona al pequeño cabo. Una vez hecho huiría a Valençay resguardandose de todo lo que quedaba por acontecer, habiéndose ganado el sobrenombre de Fernando VII el “vendido”. Ésto más tarde sería denominado por el historiador Miguel de Artola como “La cadena de renuncias más desvergonzada de toda la Historia”.
Bonaparte cedería la corona, como otras muchas posesiones conquistadas, a un miembro de su familia, en este caso a su hermano mayor José, quien sería coronado como José I de España. “Pepe Botella” no se adaptaría al trono, o el trono a él, por lo que él y sus reformas de carácter intelectual, el reformismo ilustrado, serían expulsados del trono por un pueblo sin su legítima guía divina, la cual se encontraba “privada de su libertad” por el general Bonaparte. Este monarca sólo sería recordado por su gran afición al vino y por los intelectuales, que veían su oportunidad de progreso destronarse.
      En consecuencia de ello comenzaron los fusilamientos de Madrid el día dos de mayo de 1808 como método para recuperar el control francés, como se puede observar en el documento adjunto. Esta situación sería retratada por el pintor real Francisco de Goya.


Madrid, dos de mayo de 1808, seis de la tarde.


Sire: la tranquilidad pública ha sido turbada esta mañana. Desde hace varios días la gente del campo se reunía en la ciudad, circulaban panfletos excitando a la rebelión, la cabeza de los generales u oficiales franceses hospedados en la ciudad se ponía a precio, en fin, todo anunciaba la crisis. Esta mañana desde las ocho la canalla de Madrid y de los alrededores obstruía los accesos al palacio y llenaba los patios. Uno de mis ayudantes de campo que había enviado para cumplimentar a la reina de Etruria que iba a subir en el coche ha sido detenido a la puerta de palacio y hubiera sido asesinado por el populacho desenfrenado a no ser por diez o doce granaderos de la guardia de V.M. que envió para liberarle. Momentos después un segundo ayuda de campo que yo enviaba con órdenes para el general Grouchy ha sido asaltado a pedradas resultando herido. Inmediatamente se ha dado el toque de llamada, la guardia de V:M. ha tomado las armas y todos los campamentos puestos en movimiento han recibido la orden de marchar sobre Madrid para ocupar los puestos que les habían sido designados en caso de alarma. Mientras tanto, un batallón de la guardia alojado en mi palacio, protegido por dos cañones y un pelotón de cazadores polacos, ha marchado hacia el castillo atacando a la masa allí reunida y dispersándola a tiros de fusil. Por su lado, el general Grouchy reunía sus tropas en el Pardo y recibía la orden de dirigirse por la calle de Alcalá a la Puerta del Sol y Plaza Mayor donde se habían reunido más de veinte mil rebeldes. Se asesinaba ya en las calles a los soldados aislados que intentaban incorporarse al puesto sin perdonar los que se ocupaban de las distribuciones. [...] Ordené al general Grouchy que se dirigiese a la Puerta del Sol y al coronel Frederic que marchase sobre el mismo lugar por la calle de la Platería y que disolviesen a cañonazos al populacho; esas dos columnas se pusieron en movimiento u consiguieron limpiar las calles, no sin dificultad porque esos miserables expulsados por las calles se refugiaban en las casas y disparaban contra nuestras tropas desde los cruces mientras que la mayoría se dirigía al Arsenal para apoderarse de los cañones y de los fusiles. Pero el general Lefranc que se encontraba en la Puerta de Fuencarral se dirigió allí con la bayoneta calada y ha conseguido apoderarse del Arsenal y recuperar los cañones de los que se habían apoderado los rebeldes. Después las columnas se han dirigido a la Puerta del Sol, las Puertas de Toledo, Segovia y Fuencarral. El general Grouchy ha dado orden de entrar en las casas desde donde se hacía fuego haciendo pasar a cuchillo a todos los que allí se encontraban en ellas. Todas las calles han sido despejadas. Los campesinos que habían conseguido escapar de la ciudad han topado con la caballería y atacados a sablazos. [...] Sire, hay mucha gente muerta: los cazadores de vuestra guardia han perdido varios hombres. [...] Esta noche comunicaré a V.M. sobre este acontecimiento cuando haya recibido los informes detallados de los diferentes generales con mando. En un abrir y cerrar de ojos todo el mundo estuvo en su puesto y debo rendir los mayores elogios a todas las tropas de V.M. especialmente al general Grouchy .


Murat, C., Murat lieutenant de l´ Empereur d´ aprés correspondance inédite, París, 1847.

    La corte real volvería de sus vacaciones, en busca de una nueva consorte entre las sobrinas de Napoleón, quien evitó todo aproximamiento entre el monarca y las féminas de su familia. El regreso estaría marcado por las vejaciones de un pueblo traicionado, en un principio y, por vítores finalmente, eso sí, tras haberse extendido, intencionadamente, el rumor de la reciente libertad recuperada del monarca. Intentaron establecerse en Madrid y Sevilla pero finalmente se establecerán en Cádiz.
   Ante esta situación de abandono el pueblo español comenzaría a sublevarse, los primeros focos se concentrarán en Sevilla, Valencia y Valladolid seguidos de las comunidades de Aragón, Andalucía y ambas Castillas. El alzamiento se llevaría a cabo ante el gran general francés y yerno de Napoleón, Murat.
   Debido a la escasez de miembros e integrantes, los sublevados emplearon la táctica militar de las guerrillas, con el fin de imposibilitar las acciones francesas.
  Con el fin de facilitar la coordinación y la comunicación entre los rebeldes nace el fenómeno juntista, integrado por militares y seguidores del monarca. En un principio las juntas serían locales, pero tras su evolución a provinciales conseguirían unificarse en la Junta Suprema de Cádiz, quien además poseería la soberanía nacional ante la desaparición de las autoridades.
  Por ello el general Bonaparte calificó el país como “un país de desarrapados” y sus miembros, quienes luchaban por su honor y libertad redoblaron los esfuerzos ante la invasión. Las tropas francesas se enfrentaron al ejército español, formado y liderado por bandoleros, por su gran conocimiento del entorno; en un principio las partidas serían de 30-50 personas pero en el periodo más álgido alcanzarían las 55.000.
  La maniobra francesa de establecer el Ebro como perímetro de seguridad se debía a la ambición napoleónica de anexionar dicho terreno al Imperio. Obviamente no lo consiguieron pero sería en nacimiento de ciertos estereotipos regionales, que premiarán la bravura o la falta de ella ante la invasión, rasgos que se han potenciado y aumentado en la Historia reciente.
   La batalla de Bailén sería el punto de inflexión en la contienda, la victoria rebelde contra la Gran Armée supondría la motivación necesaria para continuar. Dirigiendo el ejército francés se encontraba el general Dupart, quien se enfrenta al general Castaños, el cual había posicionado a sus hombres en distintas alturas, provocando una emboscada. No podemos omitir la ayuda del general Reading, un holandés al mando de una tropa de 600 granadinos mientras que el general Wellington, inglés, entró por la península por Portugal, dejándonos ver los nuevos aliados españoles. No podemos subestimar la inestimable ayuda del general “Verano”.
En 1809 en una acción ilógica de Bonaparte, éste divide su Gran Armée para invadir el Imperio ruso, pero una vez allí el clima le volvió a jugar una mala pasada. A raíz de esta sentencia francesa sólo podemos destacar dos batallas al norte y sur de Madrid, Arapiles y Ocaña, entre 1810-1812. 
En 1813 finalmente se firma el tratado de Valençay por el cual las tropas francesas abandonaron el país.
Durante el conflicto convivieron tres grandes ideologías, los afrancesados (-1%), quienes estaban formados por los intelectuales de la época, el término adquirió una connotación peyorativa con el paso del tiempo; el clero y los absolutistas (+80%), querían la vuelta de Fernando VII y continuar con los valores de la sociedad tradicional; y por último, los liberales, quienes partiendo del ideal francés y, no siguiéndolo conjuntamente, buscaban establecer una nueva etapa en la sociedad, empleando la guerra como activo cambiante.
El 19 de marzo es aprobada la 1º Constitución española “la Pepa”, denominada así porque se promulgó el día de San José, éste término fue empleado tras el regreso del monarca y por consiguiente la vuelta del absolutismo.
Una constitución es la Carta Magna de una nación, donde se establecen los derechos, las obligaciones y los deberes de los ciudadanos, al igual que un organigrama legislativo que regirá el país. La estructura de la constitución está dividida en tres poderes: legislativo, judicial y ejecutivo.
Legislativo: Es unicameral y se encuentra codificado. Legisla sobre asuntos económicos, militares y que afecten a las relaciones internacionales. El proyecto propio de esta constitución sería la eliminación del mayorazgo, los señoríos jurisdiccionales, los gremios, que darían paso a los mercados y, la Inquisición, que era un tribunal religioso. 
Judicial: Se caracteriza por ser independiente del resto y por ser garante de los derechos del ciudadano (propiedad privada, libre opinión y religión, libertad de prensa, una educación mínima obligatoria y pública…). 
Ejecutivo: Quedaría representado por una monarquía limitada, parecida a la actual. 
La “Pepa” aseguraba una serie de reformas y artículos como la separación de la milicia militar en dos, local y provincial; reformas hacendísticas y en los impuestos, etc.
Sin embargo con el regreso del monarca el país perdió todo lo ganado, su lucha, sus pérdidas quedarían borradas de la Historia “como si nunca hubiera sucedido”, gracias al manifiesto de los persas. Esta nueva sociedad que había confiado en sus integrantes en una lucha por mantenerse unidos se desintegró bajo el absolutismo más obsoleto que ya parecía demasiado conservador después de haber luchado y conocido la libertad.




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